La enfermedad de Parkinson y el temblor esencial son trastornos neurológicos del movimiento que afectan significativamente a la calidad de vida. En GNeuro, en Ourense, ofrecemos un programa de tratamiento que combina neuromodulación cerebral, rehabilitación robótica intensiva y seguimiento multidisciplinar para mejorar los síntomas motores y la autonomía funcional de los pacientes.
El Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta al sistema dopaminérgico. Los síntomas cardinales incluyen temblor de reposo, rigidez, bradicinesia y alteraciones del equilibrio y la marcha. Aunque la medicación dopaminérgica es el pilar del tratamiento, con el tiempo pueden aparecer fluctuaciones motoras y discinesias que limitan su eficacia.
En GNeuro complementamos el tratamiento farmacológico con intervenciones de neurorrehabilitación que abordan directamente las limitaciones funcionales: entrenamiento de la marcha, mejora del equilibrio, prevención de caídas y mantenimiento de la destreza manual.
El temblor esencial afecta hasta al 5% de la población mayor de 65 años. Aunque frecuentemente minimizado, puede causar una discapacidad funcional significativa: dificultad para escribir, comer, beber o realizar actividades de precisión. La neuromodulación cerebral no invasiva ofrece una alternativa terapéutica cuando la medicación es insuficiente o produce efectos secundarios inaceptables.
Utilizamos técnicas de estimulación cerebral no invasiva para modular la actividad de los circuitos neuronales implicados en el control del movimiento. Estas técnicas actúan sobre la corteza motora y las conexiones cerebelosas, reduciendo la actividad oscilatoria anormal que subyace al temblor y mejorando la facilitación de los programas motores.
Los protocolos de neuromodulación se aplican en series de sesiones y sus efectos se potencian cuando se combinan con entrenamiento motor simultáneo o inmediatamente posterior. Esta sinergia entre neuromodulación y ejercicio es la base de nuestro enfoque terapéutico.
Las alteraciones de la marcha y el equilibrio son uno de los principales factores de riesgo de caídas en personas con Parkinson. El robot de marcha permite practicar la deambulación en un entorno seguro, trabajando específicamente los componentes afectados: longitud del paso, velocidad, ritmo y balanceo de brazos. La retroalimentación en tiempo real facilita la autocorrección del patrón de marcha.
La plataforma de equilibrio entrena el control postural mediante ejercicios progresivos con biofeedback visual. El entrenamiento incluye situaciones de perturbación controlada que mejoran las reacciones protectoras ante desequilibrios imprevistos.
El robot de destreza manual aborda la pérdida de habilidad fina que acompaña tanto al Parkinson como al temblor esencial. Mediante ejercicios de precisión graduados, el paciente entrena la coordinación de movimientos finos, la fuerza de pinza y la estabilidad de la mano durante actividades funcionales como escribir, abrochar botones o manipular utensilios.
El robot de miembro superior complementa el trabajo de destreza manual con ejercicios de mayor amplitud: alcances, movimientos de hombro y codo, y coordinación bimanual. Esto es particularmente relevante para mantener la independencia en actividades de la vida diaria como vestirse, cocinar o higiene personal.
Cada paciente recibe un plan de tratamiento individualizado basado en una evaluación exhaustiva inicial. El equipo incluye fisioterapeuta especializado en trastornos del movimiento, logopeda para abordar la hipofonía y las alteraciones de la deglución frecuentes en Parkinson, y médico rehabilitador para la coordinación del tratamiento global.
El seguimiento incluye reevaluaciones periódicas con escalas validadas específicas para Parkinson y temblor, permitiendo documentar objetivamente la evolución y ajustar la intervención según las necesidades cambiantes del paciente.
Nuestro objetivo final no es solo reducir los síntomas motores, sino mejorar la calidad de vida global del paciente: mantener la independencia funcional, reducir el riesgo de caídas, preservar la comunicación verbal y facilitar la participación social. Proporcionamos educación al paciente y su familia sobre estrategias de compensación y adaptación del entorno domiciliario.
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